lunes, 7 de abril de 2008

Proceso de ocmunicación entre los jovenes

La conducta comunicativa de los jóvenes debe definirse como su conducta verbal más su conducta no verbal. Por tanto, la personalidad de los jóvenes, tal y como se expresa en la manera como se comunican, hablan, están de pie, se peinan, etc., se convierte en nuestra conducta comunicativa; la forma en que nos expresamos cada día, la forma en que los demás nos ven, es la suma total de la conducta comunicativa de los jóvenes. La comunicación es la escénica del hombre: no puede vivir sin ella. En cualquier momento en que los jóvenes estén sometidos a la conducta de los demás, pueden concebir esta conducta comunicativa.
Al mismo tiempo, la conducta del joven depende de la imagen que tenga de él mismo, así como de la situación en que se encuentra. ¿Cómo se ven a sí mismos en relación con los elementos que los rodean?, tanto si son personas como objetos inanimados.
El diálogo entre los jóvenes
Si pensamos un poco, el diálogo entre los jóvenes, como en todas las personas es realmente una aventura sin fin, siempre nueva. Es un encuentro de personas con todos los riesgos, las reacciones imprevisibles, las dificultades y la incertidumbre que ello supone.
La verdadera comunicación no se realiza automáticamente, es mucho más que un intercambio de ideas y de palabras, desde hace algún tiempo, se han vuelto muy comunes. Testimonian la profunda aspiración de los seres humanos para un encuentro auténtico, constantemente puesto en discusión.
Hemos tratado y todavía tratamos de mejorar nuestra comunicación. Pero así ¿Hemos llegado al diálogo?. No es cierto. Para que una comunicación llegue a ser diálogo, hay que descubrir otra dimensión. No es fácil encontrarla. Porque aquí nos movemos en el campo de lo imponderable y lo indefinible.

Proceso de ocmunicación entre los jovenes

La conducta comunicativa de los jóvenes debe definirse como su conducta verbal más su conducta no verbal. Por tanto, la personalidad de los jóvenes, tal y como se expresa en la manera como se comunican, hablan, están de pie, se peinan, etc., se convierte en nuestra conducta comunicativa; la forma en que nos expresamos cada día, la forma en que los demás nos ven, es la suma total de la conducta comunicativa de los jóvenes. La comunicación es la escénica del hombre: no puede vivir sin ella. En cualquier momento en que los jóvenes estén sometidos a la conducta de los demás, pueden concebir esta conducta comunicativa.
Al mismo tiempo, la conducta del joven depende de la imagen que tenga de él mismo, así como de la situación en que se encuentra. ¿Cómo se ven a sí mismos en relación con los elementos que los rodean?, tanto si son personas como objetos inanimados.
El diálogo entre los jóvenes
Si pensamos un poco, el diálogo entre los jóvenes, como en todas las personas es realmente una aventura sin fin, siempre nueva. Es un encuentro de personas con todos los riesgos, las reacciones imprevisibles, las dificultades y la incertidumbre que ello supone.
La verdadera comunicación no se realiza automáticamente, es mucho más que un intercambio de ideas y de palabras, desde hace algún tiempo, se han vuelto muy comunes. Testimonian la profunda aspiración de los seres humanos para un encuentro auténtico, constantemente puesto en discusión.
Hemos tratado y todavía tratamos de mejorar nuestra comunicación. Pero así ¿Hemos llegado al diálogo?. No es cierto. Para que una comunicación llegue a ser diálogo, hay que descubrir otra dimensión. No es fácil encontrarla. Porque aquí nos movemos en el campo de lo imponderable y lo indefinible.

El temor y la inseguridad en el lenguaje de los jovenes

Uno de los problemas emocionales que obstaculizan las comunicaciones reales es el temor: esta emoción puede transformar totalmente a un ser humano. Cuando aparece el temor, salen a la luz determinados indicios no verbales (ojos desmesuradamente abiertos, transpiración, nerviosismo, rubor, rigidez, mutismo, etc.).
Estas actitudes de defensa provienen del hecho de que el joven percibe o teme cierta amenaza dentro del grupo. Esta conducta moviliza gran parte de la energía del individuo, y no le permite prestar atención a lo que sucede en el grupo.
Mientras el individuo participa (o no) en la actividad del grupo se esta preguntando que piensan de él los demás, que puede hacer para que tengan de él una opinión favorable, intenta entonces superar a los demás, dominar, causar una buena impresión, y evitar o atenuar los ataques contra su persona, que prevé en el futuro o que ya constaba.
Estos sentimientos y esta conducta provocan en los otros una similar reacción de defensa, y este proceso puede acabar en un circulo vicioso. En un grupo, los miembros que experimentan sentimientos de inseguridad se sienten particularmente inclinados a criticar a los demás, a clasificarlos en “buenos” y “malos”, a hacer juicios morales, a poner en tela de juicio el valor, los móviles o la carga afectiva de lo que perciben a su alrededor.

La comiunicación humana y su importancia

Las implicaciones de una definición tan omnicomprensiva tienden a asombrar a nuestra imaginación; pero la definición también nos permite ver la importancia de estudiar ese fenómeno llamado comunicación. Debe también hacernos conscientes de la imposibilidad de saber todo lo que se puede saber sobre la comunicación humana; pero, al mismo tiempo, debe hacernos comprender la importancia de ser conscientes de las muchas formas en las que puede tener lugar la comunicación. Se puede hacer ver de muchas formas diferentes: la sutileza del proceso de comunicación. Se puede hacer ver como una persona reacciona a estímulos que no advierte que esta recibiendo o como interpreta mal los estímulos que conscientemente recibe.
Un esquema del proceso de comunicación nos puede ayudar a consolidar este punto.
Un comunicante tiene un mensaje que le gustaría comunicar a un destinatario. Para comunicar ese mensaje (mensaje a), primero ha de codificarlo (proceso de codificación) de forma que pueda ser transmitido al destinatario. A este mensaje codificado y transmitido lo denominamos señal. Cuando la señal es recibida por el destinatario, éste tiene que descifrar lo codificado (proceso de descodificación) y permitir que lo evoque un significado en su propia mente (mensaje b). El grado en el que el mensaje (a) es congruente con el mensaje (b) es una medida de la efectividad comunicativa del comunicante. Uno debería ver inmediatamente que cualquier mensaje puede ser codificado en formas muy distintas, y, de hecho, la señal transmitida en casi todas las situaciones de comunicación es un compuesto de varios códigos, todos los cuales deben complementar el código primario de la señal. Por tanto, nuestras acciones verbales y no verbales deben decir la misma cosa. Y cuando no, hay interferencias innecesarias en el sistema, disminuyendo nuestra afectividad comunicativa.
La comunicación se ha convertido en el medio más importante de supervivencia y entendimiento para todo ser humano, ha influido en todos los aspectos de la vida humana, ha transformado la empresa moderna, la sociedad, los sistemas de organización, transporte, defensa, proporciona dominio y capacidad de crear herramientas para llegar a lograr las metas deseadas.
El hombre tiene una necesidad fundamental, distinta de la puramente física de alimentarse y guarecerse; la necesidad de comunicarse con sus semejantes, esta imperiosa necesidad es primordial para su supervivencia.
La comunicación es la relación entre un emisor y un receptor a través de un mensaje que es transmitido con un código de signos y por un canal o medio determinado y todo ello condicionado por el contexto o circunstancias ambientales.
Es el intercambio de ideas, datos, actitudes, miradas, gestos, opiniones y ordenes entro dos sujetos, con el fin de provocar ciertas reacciones. La verdadera comunicación es la que se ejerce entre dos personas o grupos, o entre un grupo y una persona mediante el diálogo.
La comunicación supone, en quien la recibe, una actitud activa y en quien la da un respeto y capacidad de ver el punto de vista del otro.
Para que un mensaje cumpla su misión debe usar un lenguaje común a ambos, o sea, un código común. Los factores del proceso comunicativo: para que sea posible comunicarse es necesario que funcionen todos los factores que intervienen en el acto comunicativo. Todos estos factores son intrínsicamente necesarios en el proceso de comunicación.

Definición de lenguaje juvenil

Por lenguaje juvenil entendemos a un conjunto de fenómenos lingüísticos (la mayor parte de ellos referidos al léxico), que caracterizan la manera de hablar de amplios sectores de la juventud, con vistas a manifestar la solidaridad de edad y grupo.
Hace algunos años, a esta modalidad juvenil del castellano se ha denominado “cheli”( jerga juvenil de los pasoltas, punkies y demás ambientes chulescos, barriobajeros y suburbanos. Este tipo de lenguaje se genera en los barrios y locales donde estos jóvenes acuden con sus respectivas pandillas). También el lenguaje de cheli se ha conocido como el “lenguaje pasota”.